
Utilizamos cámaras termográficas para identificar los puntos calientes o “hotspots” en equipos cómo: transformadores, paneles y conexionados eléctricos en general. Este mantenimiento preventivo ayuda a extender la vida útil de los equipos y reducir riesgos operativos y de seguridad a las personas, optimizando su funcionalidad y rendimiento del sistema.
